Novedades económicas y legales

El impuesto de donaciones registra los mayores agravios fiscales

El impuesto de donaciones es el tributo en el que se producen mayores desigualdades entre comunidades. Por ejemplo, un contribuyente que reciba de sus padres una vivienda de 180.000 euros pagará en Andalucía o Asturias 27.391 euros. Una cifra que en Madrid o Castilla y León no alcanzará los 300 euros y que resultará libre de impuestos en Aragón.

Regalar la vivienda a un hijo puede salir muy caro en términos fiscales en unas comunidades y prácticamente gratis en otras. Un estudio del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) muestra que el impuesto de donaciones, un tributo de competencia autonómica, se aplica de forma dispar según el territorio. Si un contribuyente recibe de sus padres una vivienda de 180.000 euros, deberá pagar 27.391 euros en Andalucía y Asturias, las dos comunidades que mantienen el tributo más elevado. Esta misma operación, en otras regiones resulta mucho menos costosa ya que la mayoría ha establecido bonificaciones. Para el ejemplo propuesto, la factura fiscal no alcanzará los 300 euros en Madrid o la Comunidad Valenciana. En Cataluña, se pagarán unos 6.000 euros y, en Galicia, 9.000 euros.

Por otra parte, el REAF destaca la diferencias fiscales entre donar una vivienda a un hijo o darle dinero para que se compre una casa. La segunda opción suele resultar más rentable en términos fiscales. Así, siguiendo con el ejemplo anterior, un hijo que reciba de sus progenitores 180.000 euros para comparar una vivienda deberá pagar por el impuesto sobre donaciones unos 6.400 euros en Andalucía frente a los 27.391 euros que pagaría si recibiera directamente de sus padres una vivienda por el mismo precio. En Cataluña, Extremadura, Galicia, Castilla-La Mancha o Murcia resulta indiferente en términos fiscales donar un vivienda o dar dinero para comprar una casa.

En este sentido, antes que donar una vivienda al hijo es preferible dejarla en herencia, ya que la mayoría de comunidades han fijado elevadas bonificaciones en el caso de patrimonios que pasan de padres a hijos. Además, hay que tener en cuenta que, a efectos fiscales, la donación de una vivienda equivale a una venta. Es decir, el padre que done la vivienda familiar a su hijo deberá apuntarse en el IRPF una ganancia patrimonial. Así, si compró su casa por 60.000 euros y, en el momento de la donación está tasada en 180.000 euros, deberá pagar por IRPF más de 23.000 euros.

El impuesto de sucesiones y donaciones ha ido perdiendo peso en los presupuestos de las comunidades a medida que se incrementaban las bonificaciones. En 2007, las comunidades autónomas recaudaron 2.745 millones por este tributo y actualmente ingresan en torno a 2.200 millones, un 20% menos. Cataluña es la comunidad que, históricamente, más recursos obtenía por Sucesiones y Donaciones. La Generalitat recaudó 600 millones de euros en 2010, una cifra que se ha reducido a la mitad después de que el Ejecutivo catalán de Artur Mas siguiera el ejemplo de la Comunidad de Madrid y prácticamente suprimiera el impuesto sobre sucesiones para herencias que pasan de padres a hijos.
 

Fuente: Cinco días 20-02-2012; www.cincodias.com

 

Novedades económicas y legales