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Disparidad autonómica

Disparidad autonómica

El incremento afectará en mayor medida a los contribuyentes que residan en comunidades que elevaron en su momento el tramo autonómico del impuesto. El caso paradigmático es Cataluña. La Generalitat aumentó hasta cuatro puntos el gravamen para las rentas superiores a 175.000 euros. Así, el tipo marginal máximo en Cataluña se situaba en el 49%. Ahora, esta cifra ascenderá hasta el 56%. En cambio, en aquellas comunidades en que no se ha incrementado el IRPF, el gravamen máximo se sitúa en el 52%. De hecho, los contribuyentes catalanes serán los que paguen un IRPF más alto de toda la Unión Europea.

Otras comunidades como Andalucía, Asturias, Cantabria o Extremadura también aplicarán tipos por encima del resto ya que modificaron al alza el tramo autonómico del impuesto. En el lado opuesto, Madrid, La Rioja, Comunidad Valenciana y Murcia mantienen gravámenes algo menores ya que sus respectivos Ejecutivos establecieron rebajas en el impuesto sobre la renta.

Estas diferencias autonómicas no se producen en los rendimientos del ahorro. Así, todos los españoles aplicarán los mismos gravámenes. Con los incrementos aprobados por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, las rentas hasta 6.000 euros aplicarán un tipo del 21% frente al 19% vigente hasta ahora. Entre 6.000 y 24.000 euros, el gravamen aumenta cuatro puntos hasta el 23%. A partir de este nivel, se crea un nuevo tramo que tributa al 27%. En este caso, sí que serán las rentas altas las que soportarán la mayor parte del ajuste. Los contribuyentes con ingresos superiores a 96.000 euros apenas suponen el 1,4% del total y, sin embargo, acumulan el 40% de las base liquidable agregada del ahorro.

En cualquier caso, el incremento en el IRPF -tanto por trabajo como por ahorro- supone la mayor subida fiscal en democracia. Aunque, en principio, el aumento solo se aplicará en el ejercicio 2012 y 2013.
Un empleado con un sueldo de 30.000 euros pagará 248 euros más por renta

Un trabajador soltero y sin hijos que gane 30.000 euros al año verá cómo su factura fiscal se encarece 248,88 euros al año tras la subida en el IRPF aprobada el viernes por el Gobierno. Su base liquidable, que es el resultado de restar las aportaciones a la Seguridad Social y las reducciones por rendimientos del trabajo de la base imponible, sumará 25.443 euros. Hasta ahora, este empleado pagaba anualmente por IRPF unos 5.200 euros, una cifra que alcanzará los 5.448 euros en 2012 y 2013.

Un empleado con el mismo sueldo pero casado y con dos hijos, sufrirá un incremento menor ya que cuenta con mayores beneficios fiscales. Así, el trabajador con descendientes pagará 151,81 euros más durante los dos próximos ejercicios fiscales.

Fuente: Cinco dias, 03-01-2012

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